El nombre en los jeroglificos egipcios

El nombre en los jeroglificos egipcios

Antes que nada debemos decir que no sabemos cómo pronunciaban ni las letras ni las palabras los egipcios. Las equivalencias dadas por los especialistas son aproximaciones deducidas en base a teorías. Y finalmente, contrario a lo que se afirma, la escritura jeroglífica egipcia no tenía vocales, aunque algunos signos se puedan equiparar con vocales.

Para tener una idea de cómo funciona la lectura jeroglífica, los textos encolumnados siempre se comienzan a leer de arriba hacia abajo. La cara del animal mira hacia el principio del texto, que es siempre a su vez donde culmina uno.

Los signos jeroglíficos pueden agruparse en tres clases: Fonogramas, Ideogramas y Determinativos.

· Los Fonogramas son signos que expresan un sonido. Existen tres tipos de fonogramas: según estén compuestos de uno, dos o tres signos consonánticos (unilíteros, bilíteros y trilíteros). Muchas consonantes del lenguaje egipcio no tienen equivalente en otros sistemas de escritura, de esta forma los egiptólogos utilizan ciertos signos convencionales para representarlas cuando transcriben el egipcio.

· Los Ideogramas son signos que representan una idea. Reproducen la lengua pensada y no hablada. Generalmente, se acompañan de un pequeño trazo vertical que no se lee.

· Los Determinativos sirven para distinguir entre sí palabras escritas con las mismas consonantes (palabras con el mismo sonido). Generalmente las palabras van seguidas de un signo que se utiliza para determinar la clase a la que pertenece un sustantivo, o el tipo de acción que expresa. El signo se conoce como determinativo y no se lee.

 

Teniendo esto en cuenta veamos la secuencia de escritura que se presenta, tal cual como aparece en una página que asegura lee "Yehua".

Ahora bien, las letras asignadas debajo de cada signo tal como aparecen en el documento que intenta comunicar este hallazgo, son una mezcla entre las asignadas por los egiptólogos y las equivalencias supuestas.  La figura en la forma de un palo arriba o primer signo no es una letra a la que podamos equiparar con una "t" como lo hacen, sino algo que señala algo que debe interpretarse. La que le sigue podríamos decir que es una "s". La siguiente es otra "s", distinta; y finaliza con la cría de codorniz que podría ser una "u" (o "w"). Entonces realmente tendríamos: ? s s u

La siguiente secuencia, que es la que nos interesa, contiene los signos

 

Esto es:  i h o u      (i h o w)

Las vocales no están indicadas. Tanto la "e" como la "a" que aparecen como trascripción son agregados interpretativos, y la señalada "û" significa que es una "ou", sin embargo este signo egipcio en español es equiparado mejor con una "o" y no "ou". La "a" anteúltima citada por Gertoux aparece en jeroglíficos normalmente representada por la imagen de un buitre o un brazo, y. la "e" se toma de la figura de un brazo o de un hombrecillo, dibujos que no aparecen en el monumento egipcio. Ver Unilíteros y Escritura egipcia

De modo que no sabemos realmente qué vocales conectaban los distintos signos equiparados a letras. Debieron de existir, porque pronunciar "iou" no sería seguro el sonido de esa sección jeroglífica. Tampoco estamos muy seguros de si los valores fonéticos indicados correspondían a los sonidos emitidos por los egipcios de entonces.

Si bien tenemos una secuencia de cuatro signos, un tetrajeroglífico, éste tampoco se corresponde con la escritura fenicia, la cual para el nombre indica dos veces la "he" hebrea. A su vez, según distintos estudiosos, señalan la procedencia de dicha letra fenicia no de la "h" egipcia sino de la figura de un hombrecillo egipcio que los fenicios adoptaron diferenciándola de su otra "h". El jeroglífico en cambio indica una vez la "h" y la última una "u", distinta a la "h". En realidad, nos hallamos en una situación mucho más incierta que con la escritura fenicia o hebrea, dado el escaso material disponible y la enorme confusión hasta para determinar las figuras e ideas a valores consonánticos o vocálicos.

Con respecto al género no se halla indicado si es masculino o femenino, habitual en estilo jeroglífico cuando apuntaban nombres, ante lo cual bien podría referirse a una región o comarca.

Por lo tanto, pretender utilizar dicho documento para acreditar cierta pronunciación del nombre de un dios hebreo antiguo resulta peor que preguntarle a un hebreo cómo pronunciar el tetragrama escrito en caracteres de su propia lengua.