El rey Uzías de Judá

Este tipo de letra cuadrangular son halladas en distintos descubrimientos arqueológicos en la zona de Palestina. Por ejemplo, en una tumba aparece un epitafio mencionando a Uzías como el rey de Judá, escrito en caracteres cuadráticos o judáicos. Este descubrimiento es muy interesante, porque muestra cómo se escribían esos dos nombres en tiempos antiguos. Es probable que la inscripción fue realizada después del exilio para cuando los judíos retornaron y se establecieron nuevamente en sus anteriores territorios.

                   Imagen f 5.

Podrán notar que para el nombre conocido de Uzías las letras que aparecen de derecha a izquierda son la "ein", "uau", "zayin", "iod" y la "he". Dándole a la "he" su propio valor sería algo como ouzihe o uzihe, prácticamente idéntico al pronunciado actualmente después de miles de años. Se dice que las letras uzi en hebreo significan "mi poder" (uz=poder; i=de/mi) y "he" del tetragrama. La "i" de "mi" al unirse a la "he" recuerda el nombre del dios de los judíos, por lo que al unirse ambas "i" queda una sola, esto es ouzihe, cuyo significado se puede interpretar como "mi poder (es) iha"6. No obstante, su significado conjunto es "uz=poder"+"ihe=ihuh", esto es "poder-de ihuh".

Una particularidad llamativa de la inscripción la podemos apreciar al observar detenidamente las letras para el nombre de la provincia de "Judá". Las "het" que aparecen en lugar de las "he" pueden indicarnos algo interesante que analizaremos más adelante.

Conociendo la voz "ia" hebrea

Sabemos que para "ihe" se traduce, "iah" o "yah". Por eso, "Uzías" nos ha llegado al español sonando al final con la forma "ia" y no "ie". Obviamente la "s" final no aparece en la escritura original, por lo que es un agregado lingüístico posterior. De ser correcta la forma sonora "ia" (léase en español en forma directa) y no "ie" entonces concordaría con la expresión griega "aleluia", donde las letras "ia" forman parte del nombre abreviado a partir de sus letras iniciales. Si la vocal "a" debe sonar después de la "iod"  cuando se halla antes de la "he", probablemente entonces la primera sílaba del nombre sea la forma ia o yah donde la "he al final es simplemente muda.

En las escrituras hebreas en hebreo aparece el nombre abreviado יה, el cual ha sido traducido o transliterado en la forma de "Yah" o "Jah" en diferentes traducciones.8  Dichas letras aparecen en el Tanaj en varios lugares, pero relativamente escasas frente a las miles de veces que aparece el nombre completo. Se las puede hallar por ejemplo en los Salmos 122, 68, 77 e Isa.12:2.

Cuando cotejamos los mismos lugares en la Septuaginta no podemos hallar ninguna forma corta del nombre. En consecuencia, si esta forma corta estuvo y está permitida pronunciar, ¿porqué motivo la LXX lo traduce a Kyrios? ¿Porqué motivo los traductores del hebreo al griego no escribieron "ia" en esos lugares? ¿Existía antes o apareció después, o hubo otros motivos? Ya lo veremos más adelante.

La forma "ia" concordaría con la traducción o transliteración de "ihets", nombre de una ciudad moabita escrito en la estela del rey Mesa, al escribirse Yahas, sonido que no cambia con "iahas", fonetizado en argentino algo como "iajas", ante lo cual parecería que cuando una "iod" inicial es seguida de una "he" se pronunciaría "ia", quedando la "he" como una letra muda, igual a la "h" hispana. La última letra de este nombre en escritura hebrea antigua es una tsade, algo así como una "ts". ¿Cuál vocal iría entre la "he" y la "tsade"? En la traducción nuevamente se coloca una "a", dejando de lado el sonido de la "t" acompañante de la "s". De lo contrario sería algo como "iahats". No obstante, es probable que en fenicio antiguo la "he" no fuera una letra muda. Teniendo en cuenta que los griegos la equipararon con una "e", y viendo que las letras son "iod"-"he" y "tsade", la dicción de i-he-ts bien podría ser "ieats" o "ietsá". No obstante, también es posible que fuera espirada, por lo cual otra variante además de "iahets" o "iahetsá", podría ser "ihetsá". En Jeremías 48:34 así como en Isaías 15:4 aparece escrito en hebreo para pronunciar "iahats", pero en Jeremías 48:21 aparece escrito en hebreo para pronunciar "iahetsáh". Este último es interesante por asemejarse de modo no buscado al tetragrama, esto es יַהְצָה, notando que en lugar de la "uau" aparece escrita una "tsade". Si tan solo quitamos la "ts" y colocamos en su lugar una "uau" la lectura masorética se convierte en "iaheuáh". Los sefarditas pronuncian este nombre en la forma de "ieitsá", ello es con ausencia de espirado, ante lo cual la "he" suena como una simple "e". Ahora, si reemplazáramos la "tsade" por una "uau" probablemente dirían "ieiuá". Lamentablemente no tenemos registro de la LXX para este pasaje.

La forma "ia" parece triunfar, y es sabido que muchos no concuerdan con la forma "ie". No obstante, la seguridad en la "ia" puede que no sea tal, porque en la carta ya vista de Tell ed Duweir fechada del siglo VI antes de nuestra era aparecen claramente las letras para ser pronunciadas como "ia" en "iaus" con las letras originales como "iod" "alfa" "uau" y "shin", el cual suele traducirse como "Yaosh" o "Yaush", corroborado por la LXX que vierte "iaous". Aquí claramente el sonido "ia" parten de una "iod" seguida de una "alfa" y no a partir de una "he". ¿Que habría pasado si en vez de "alfa" existiera una "he"? ¿Habría correspondido "Iaush" o hubiera sido más correcto pronunciar "ieush"? Y dado que los hebreos en la actualidad suelen tomar muy a menudo la "alfa" como una "e", ¿porque la quitaron y pusieron en su lugar una "ain" y luego puntúan la "iod" para ser seguida de una "e" a fin de pronunciar "ieush"? Sabemos que la "ain" es usada por los judíos como una letra comodín, como si solo tuviera un carácter ideográfico. Sin embargo, tanto la "alfa" como la "ain" han sido interpretadas por los traductores de la LXX en épocas anteriores de modo diferente. Aquí vemos claramente su uso para indicar el sonido de la vocal "a". Por otro lado el ejemplo es interesante porque contiene además la "uau", y a su vez la tablilla contiene la expresión "adoni" que significa "Señor mío" (nuevamente utilizando la "alfa" como sonido de inicio) y las letras del nombre inefable, palabras que aparecen repetidas.

Existe otro ejemplo para señalar el caso donde debe pronunciarse "ia" diferente al caso del tetragrama. Es el caso de Jacob. En hebreo actual se escribe יעקב , esto es "iod", "ain" (o "eien") , "qof" y la "bet". Es decir, trascripto como i a q b. Solo se agrega la vocal "o" entre la "qof" y la "bet" y de ese modo se forma "iaqob", nombre mejor visto en español actual como "iacob", aunque es más conocido con la "jota", es decir, "Jacob". Aquí vemos nuevamente el uso de la "ayin", "eien" o "ain", para representar el sonido de una vocal, en este caso de la letra "a". Notarán que las primeras dos letras son idénticas al caso del "ieush" anterior, según el TM. Con las puntuaciones masoréticas las dos primeras letras hebreas idénticas suenan diferente en cada caso. Por otro lado, este nombre no es teofono, pues su significado se dice que es  "el-suplantador". De modo que la voz "ia" no puede ser parte de la pronunciación del nombre del dios judío ni de parte teofona de otros nombres según los criterios usados debido a la influencia babilónica para extender la voz corta al nombre completo. Además, ¿porqué motivo no se usó la "he" si debía sonar "ia", o bien dejar sin escribir la "ain", considerando que las vocales se sobreentendían? Si hubieran escrito יהקב ¿en qué se diferenciaría de "iahqob"? Si por eso lo convierte en teofono, entonces el solo sonido "ia" no es teofono. Si hubieran escrito יקב , entonces ¿no habría sido posible pronunciar también "iacob"? Todo parece indicar la inconsistencia del uso de la "he" para formar la "iah", ya sea usando la "he" como letra muda al generar la "a" como sobreentendida o equiparándola a ella.

Alguien acaso me dirá: "Pero, ¿no hay nombres escritos con "iod" y "he" que se pronuncian "ia" y la LXX lo atestigüe"? A decir verdad, si los hay, pero en forma de prefijo son escasísimos. Uno que conozco es el ya conocido de "i-he-ts". Justamente, ese nombre escrito tal cual en el TM donde la LXX también lo vierte, es en Isa.15:4, pues Jeremías 48 no existe. En el TM aparece puntuado para pronunciar "iahats", y en la LXX aparece "Iassa". Sin embargo, este nombre parece mal vertido, quizá por algún problema de grafía documental, pues de acuerdo a la manera de verter los nombres la LXX debería leerse "iatsa". Si nosotros ahora pronunciamos el sonido espirado de la "he" o "h", tendríamos la voz de una palabra trisilábica y no bisilábica como en "ia-ssa". Si a ello corregimos agregando el correcto sonido de la "tsade" entonces el nombre sería "ia-ha-tsa". Esta forma parece casi concordar con la de Jeremías 48:21 que aparece en el TM en la forma de "ia-he-tsáh" para el nombre de esta ciudad moabita. No obstante, en la actualidad un sefardita pronuncia "ia-hats" dicho nombre, y "ieitsá" cuando aparece con la "he" al final. Lo que es indiscutible en griego es la "ia" del comienzo, siendo el único caso de un nombre donde aparece de esa forma en la LXX.

A propósito, ese nombre de una ciudad moabita, ¿era teofono? Si la historia que cuenta Mesa en su estela es correcta, un rey de Israel fue el que construyó esta ciudad, la que luego pasó a ser parte del territorio moabita.

Muchos nombres en la LXX son trascripciones letra por letra, en muchos casos hipotéticas, otros parecen transliteraciones y otros semejan traducciones, probablemente de aquellos nombres ya conocidos en griego, revelando en general características propias del devenir humano. Por ejemplo, existe un nombre en 1Cron.23:10 que suena muy parecido al anterior apareciendo en el TM como יַחַת , y debe pronunciarse "iahat" o "iajat". Para este nombre la LXX vierte "iet". En 1Cron.24:22 vuelve aparecer esta secuencia, sin embargo se halla puntuada ligeramente diferente (יָחַת). En este caso la LXX traduce "iat". Estos nombres son vertidos en español como "Jafat", "Jath" y "Yajat". Ahora bien, antes de la puntuación masorética, ¿quien podría imaginar que ambos nombres se pronunciaran distintos? ¿Porqué la LXX varía aquí? ¿Porque toma a la "het" por muda? Además,  nuevamente tenemos otro ejemplo donde el sonido del "ia" no está referido a nombre teofono alguno escrito con otra letra distinta.

Prosigamos viendo algunos ejemplos más. En 1Cron.27:21 aparece Jaaziel o Yaasiel, escrito en hebreo como יַעֲשִׂיאֵל , para ser pronunciado como "iaashiel". La LXX vierte Asiel. Otro nombre, vertido como Jaoel o Yajasiel de 1Cron.7:13, el cual aparece en hebreo como יַחֲצִיאֵל , es hallado en la LXX como "Iasiel". Aquí, éste último debería figurar para el anterior, donde uno se pregunta, acaso, ¿no vieron la "iod", ha sido interpretada de otro modo o fue colocada después? Para el último no solo pasan por alto el sonido de la "t" de la "tsade" hebrea sino que dejan muda la "jet". A lo mejor estaban transcribiendo equiparando letra por letra, especulando su voz, pues si dicho nombre se pronunciara tal como un sefardí lo pronuncia hoy, es decir "iajátsi-el", si hubieran querido habrían escrito iatsihl  (iatsiel) o bien iacatsihl (iajatsiel). Sin embargo, al escribir de ese modo quedó la duda de si existió una "jet" u originalmente era una "he", o a lo mejor era muda o bien no lo era. Resulta interesante que de haber sido una "he" se manifiesta idéntico al nombre de la ex ciudad israelita ya vista. Y con respecto a la "tsade" pareciera que prefirieron simplificarlo colocando el sonido intermedio para el cual los judíos de habla griega podían pronunciar mejor.

Y remarcando, nuevamente tenemos otros dos casos más donde el sonido del "ia" ideográficamente muestra que no corresponderían a parte teofona alguna, apareciendo voces de "ia" con distintas letras, además de las ya vistas con "alfa" y "ain", con la "het" tanto en forma de "j" así como muda.

Tabla de algunos nombres TM&LXX

En la tabla a continuación expongo distintos nombres tomados de la Biblia hebrea y su correspondiente en la Septuaginta a fin de apreciar cómo los griegos cuando lo decidían colocaban las letras de su lengua para reproducir los distintos sonidos hebreos, o bien formaron voces diferentes a cómo nos llegaron del hebreo reconstruido por los masoretas.

Nombre Hebreo, TM transc. Hebr Grg. LXX transc. Grg. fuentes
Ajimelec (NC) אֲחִימֶלֶךְ  ehimeleke  Acimelec  Ajimelej(k) 1Cron.24:6
Ayalón  NC אַיָּלוֹן  aiialon  Ailam  Ailam 1Cron.8:13
Baal hanam (NC) (Janan BJ) בַּעַל חָנָן  baal hanan  Βαλανας  Balanas 1Cron.27:28
Baal hanan בַּעַל חָנָן  baal hanan  Balaennwn  Balaenon 1Cro1:49
Ejud אֵחוּד  ehud  Awd  Aod 1Cron.8:6
Esbaal אֶשְׁבָּעַל  esebaal  Asabal  Asabal 1Cron.8:33
Eva חַוָּה  hauah  Zwh  Zoe Gen.3:20
Evila חֲוִילָה  heuila  Euila  Euila Gen.10:29
Eva חַוָּה  hauah  Eua  Eua Gen.4:1
Harim(RV) Jarim(NC, BJ) חָרִם  harim  Carhm  Jarem 1Cron.24:8
Hemán הֵימָן  heiman  Aimani  Aimani 1Cron.25:6
Hotir הוֹתִיר  hotir  Wqhri  Oteri 1Cron.25:4
Jaazia (RV) Uzías (NC) יַעֲזִיָּהוּ  iaezi-iahu  Ozia  Ozia 1Cron.24:26
Javán (grecia) יָוָן  iauan  Iwuan  Ioyan (ioian) Gen.10:2
Jaziel חֲזִיאֵל  heziel  Iihl  Iiel 1Cron.23:9
Jejiel (NC) יְחִיאֵל  iehiel  Iihl  Iiel 1Cron.23:8
Jeldai (NC) חֶלְדַּי  heledai  Coldai  Joldai 1Cron.27:15
Jisia (NC) Yissiyías (BJ) Isias (RV) יִשִּׁיָּה  iisi-iah  Ιεσιας   Iesias 1Cron.24:21
Joiarib (RV) Jojarib (NC) יהוֹיָרִיב  ieoiariib  Iarib  Iarib 1Cron.24:7
Omri (BJ, RV) Amri (NC) עָמְרִי  ameri  Ambri  Ambri 1Cron.27:18
Oseas הוֹשֵׁעַ  hosea  Wshe  Osee Oseas 1:1
Oseas הוֹשֵׁעַ  hosea  Aush  Ause Num.13:16
Súa שׁוּעַ  sua  σαυας  sauas 1Cro.2:3
Súaj (BJ), Sua (RV) סוּחַ  suja  Couci  Jouji ??? 1Cron.7:36
Uriel אוּרִיאֵל  a(e)uriiel  Ourihl  Ouriel 1Cron.6:9
Uzal אוּזָל  a(e)uzal  Aizhl  Aizel Gen.10:27
Yedutún (BJ) Jeduthun (RV) ידוּתוּן  idutun  Idiqwn  Iditon 1Cron.25:1
Yojá (BJ) יוֹחָא  ioha'  Iwca  Ioja 1Cron.8:16
Yosbecasa (BJ) Josbecasa (RV) יָשְׁבְּקָשָׁה  iasebekasah  Iesbakasa  Iesbakasa 1Cron.25:4

De la tabla pueden apreciar distintas variantes. De Ajimelec "alfa" = "a" y "het" = "jota"; en Ayalón nuevamente "alfa" = "a" pero la "uau" suena como "a", o como si no existiera originalmente y la "nun" final la convierte en "m"; Baal Hanan (Janan) transcribieron las letras sin distinguir la doble "a" y sin diferenciar la "het", como si fuera de continuo, obteniendo en el segundo caso una voz con vocales intercaladas distintas, como si estuvieran adivinando cuando en realidad la parte "hanan" es la misma que para "iohanan" (Juan); para Ejud, nuevamente la "alfa" = "a", pero luego toman la "het" muda y la "uau" por "o"; para Esbaal se repite de lo ya visto; para Eva simplemente traducen el nombre hebreo al griego por Zoe, cuyo significado es "viviente" o "que da vida", resultando interesante ver cómo aparece escrito el siguiente nombre como "euila". Aquí, a diferencia del siguiente donde toman a la "het" por "ji", en este caso, en el mismo libro del Génesis, es tomada como una "e". Es un caso raro, pero si se aplicara del mismo modo para Eva tendríamos el nombre trascripto o transliterado como "eua", coincidiendo dicha voz con la popular. Y en ambos casos la "he" final induce hacia la pronunciación de una "a" al final del nombre. De hecho, así es como translitera la LXX el nombre de "jaua" hebreo a "eua" en griego del pasaje de Gen.4:1. Para Hemán parece que la LXX nos desea indicar que la voz es distinta a la escritura, algo raro para esas épocas; para Otir le otorga el valor de una "e" a la "iod"; para Jaazía deja de lado la "iod" primera y toma la "ain" por una "o"; para Javán creo que algún copista erró con la "omega" pensando que era un nombre teofono al sustituirla una "omicrón" suponiendo era la original, para ser pronunciado "iouan" esto es "iuan", creyendo que solo debía seguir una "a" a la "uau" antes de la "nun", resultando interesante notar que aquí no consideraron que debiera ir alguna vocal antes de la "uau"; para Jaziel y Jejiel toman ambas "het" por mudas, pero para el primero pasan por alto la "zain", algo insólito salvo por error; para Jeldai incorporan la vocal "o" coincidiendo con la vocal "a" siguiente; para Isias colocan la vocal "e"; en el caso de Joiarib no aparece el prefijo teofono, ante lo cual ese nombre a lo mejor debe pronunciarse probablemente de otro modo distinto, quizás  "i(a,e)-hu-iarib"; para Omri toman a la "ain" como "a" y colocan una "b" que no aparece en hebreo; para Oseas tienen dos formas, al parecer tentativas, una que comienza con "a" y la otra con "o", es decir, para ambas la "he" es muda, pero para ésta última la "uau" sería una "o" y para el que empieza con "a" consideran que después de la "he" debe ir una vocal "a" antes de la "uau"; para Sua debieron haber puesto una "omicrón" en lugar de la "alfa";  para Suaj (Suja) resulta inexplicable la diferencia (a lo mejor existía una "het" antes de la "samej", y a ésta la tomaron por error como una "o", y de allí el entuerto de "jouji"); en el caso de Uriel pareciera que la "alfa" apareció después, pues para el siguiente, Uzal, donde también aparece una "alfa" al comienzo escribieron "aizel". Aquí debe de haber ocurrido otro error de copista, que interpretó la "ipsilon" como "i" cuando en realidad estaría escrito originalmente como Auzhl para ser pronunciado "auzel". Para Yedutún aparece una "i" para la primera "uau", a lo mejor debió de confundirla con una "iod"; para Yojá parece que la "alfa" hebrea cumple una función ideográfica a fin de evitar confusión con otro nombre o palabra antigua; y finalmente para Yosbecasa tenemos las dos primera vocales intercambiadas respecto al hebreo puntuado, y la "he" al final parece ayudar para terminar en "a".

Hay otro nombre, que no aparece en la tabla, pero que merece una consideración especial. Si buscan en 2Rey.15:10, verán escrito a un tal "Jabes". En el Tanaj aparece escrito  יָבֵשׁ , esto es "iod", "beta" y "shin". Aquí tenemos para revelar dos aspectos importantes. Uno, donde la voz "ia" aparece solo con la "iod", sin escribir ni "he", ni "ain" y ni "het" a continuación, antes de la "beta". Pero el otro aspecto es más importante aún, porque descoloca una forma de pronunciar el nombre usada por los Católicos, es decir "iabe", tomada de la forma samaritana rescatada por Epifanio (Ver si desea archivo con tabla sobre la evolución en la pronunciación del nombre divino). Resulta interesante cómo los vierte la LXX. Ellos han escrito IabiV, escritura que merece una reflexión. Pusieron adrede una "i" donde en ninguna parte en hebreo aparece ninguna "iod". Si los judíos pronunciaban "iabis" al leer dicho nombre, habrían escrito la correspondiente "iod" después de la "beta" (es decir: יביש), pero no aparece nada. Las vocales que los judíos sobreentendían solo parcialmente (es decir cuando no había una "alfa") eran la "a", la "e" y la "i", la "u" era indicada con la "uau" casi siempre, la "o" también a veces se indicaba con la "uau", y la "i" con la "iod" siempre. Así, como los escritores de la LXX no podían colocar una "u" ni una "o", tampoco una "a" porque la vocal de la "beta" en este caso lo daba la continuación sonora de la misma letra, reemplazaron la "e" que les quedaba con una "i" creyendo iba a pasar desapercibida. ¿Alguien conoce la letra "bita"? Por lo tanto, "iabe" no puede ser nunca la pronunciación del nombre, a no ser que en judío una misma palabra se pueda escribir de distintas maneras, aspecto que seguramente eso sería de ese modo si uno aplicara todas las explicaciones gramaticales sugeridas en el confuso campo religioso.

Resulta interesante que Orígenes, a diferencia de la Septuaginta, haya supuesto que la "eta" (griega) podría ser equivalente de la "he" hebrea en el tetragrama. Algunos se confunden aduciendo que los griegos usaban la "eta" como una "h", ello debe ser por la similitud de su letra uncial (H) con la española, pero es un error. Esto es importante, porque de ser así queda muy obvia la cacofónica forma de decir "iee", hecho que Orígenes no hizo sino que prefirió la "iae" al colocar la vocal "a" entre la "iod" y la "he". No obstante parece que valoró más la forma "iao". De todos modos, en ambos casos consideró la vocal "a" a continuación de la "iod".

De allí que muchos concluyan que el comienzo "ia" es el correcto, aludiendo a la expresión "aleluia", la cual sí aparece en la LXX y en el NT. Pero no debemos preocuparnos por la expresión "alelu-ia", suponiendo ser la transliteración correcta del comienzo del nombre, pues esta forma griega cristiana derivada del judaico puede ser el resultado de otra combinación, la que a lo mejor podemos llegar a vislumbrar producto de nuestra propia investigación. Es posible que la "a" de "ia" aparezca cuando se pronuncia al final. En el Tanaj aparece la "iod"+"he", lugar donde diversas traducciones vierten "Yah" o "Jah", pero en la Septuaginta no aparece en absoluto ninguna "ia", siendo reemplazada por la palabra Kyrios.

La LXX a primera vista parece no revelar el uso de una gramática consecuente, aparentando contradicción en la transliteración de los nombres, y cuando trata el sonido de la letra "he" la toma generalmente por letra muda, ante lo cual la "a" de "ia" no corresponde a la "he" sino a la vocal que acompaña a la "iod". La letra "he" final del tetragrama bien podría desaparecer, o en su lugar colocar una "ain" o una "het" y nada cambiaría. Esto explica porqué no se acude a la LXX para dirimir estas dudas respecto a los nombres hebreos, pues cualquier alusión no se halla debidamente comprendida.

Es probable que algunos concluyan que la forma corta "ia" (Yah) corresponda simplemente a la letra "iod", acompañada de dicha vocal para no decir solo "i", pero ya vimos lo improbable que tal sonido tenga que ver con la pronunciación del tetragrama. Si bien no tenemos manera de saber a ciencia cierta si entre la "iod" y la "he" debe ir alguna vocal, sea una "e" o una "a", el resultado del análisis nos revelaría que muy bien puede no ir ninguna, y pronunciar las dos letras como "ihe" o simplemente "ie".

Más adelante retornaremos al tema del la inscripción del rey Uziás para tratar el otro nombre, el de Judá, donde descubriremos algo interesante.

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